sábado, 16 de marzo de 2013

Historia 1

Cuando estaba Roque fuera de la jaula, le saqué sus golosinas preferidas (que estaban en una caja) y le dí una. Después me miró con una carita muy mona, así que le dí otra. Pero me volvió a pedir más. Estaba claro que no le iba a dar más. Pero él no se iba a dar por vencido, por lo que se asomó a la mesa donde estaba la caja de las golosinas. Estaba planeando un plan para coger la caja. Pasado un tiempo mordió la caja y la tiró al suelo, ¡Hasta ahí podíamos llegar! Acto seguido se puso ha arañar la caja y a morderla con el fin de romperla y coger las golosinas. Después de esto le quité la caja y la volví a poner en la mesa, pero...¡La volvió a tirar! La volví a poner en la mesa una vez más. Pero me despiste un momento y... ¡¡Rompió la caja!! Pudo comer todas las golosinas...¡Desde ahora no he vuelto a poner la caja en la mesa!

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